El documento actualiza el estudio insular de 2016 y define la economía sumergida como actividades legales ocultas a Hacienda/Trabajo, subrayando sus efectos en recaudación, competencia y calidad del empleo. El informe concluye que existe una tendencia general de reducción y mayor formalización, aunque persisten bolsas de informalidad (microempresas de servicios, construcción/reformas, empleo estacional y trabajo doméstico), y propone mantener inspección, simplificar trámites y reforzar la sensibilización.